Esta “alimentación originaria” no tiene, sin embargo, nada que ver con una alimentación vegana sana y fisiológicamente completa. La prensa no vió necesario, como ocurre con tanta frecuencia, investigar el caso con exactitud o ahondar en las bases cientificas de la alimentación vegana. No, la prensa condenó la alimentación vegana con los conocidos prejuicios. Frente a esto tenemos a millones de personas que, a causa de una masiva alimentación falsa, sobre todo debido a la  ingestión de carne y grasas animales, sufren y mueren por sobrepeso, con todas sus consecuencias, hipertensión,  infartos de corazón, anginas de pecho, ataques de apoplejía, arterioesclerosis, osteoporosis, cáncer, diabetes y otras enfermedades crónicas. Numerosas investigaciones científicas de los últimos años han revelado la relación entre el consumo de carne, embutidos y  productos lácteos y estas enfermedades. La contaminación del pescado con sustancias tóxicas como la dioxina y los metales pesados ha sido también investigada profundamente y demostrada en unas dimensiones alarmantemente elevadas.

Más información y los correspondientes estudios científicos acerca de la relación entre la alimentación y las enfermedades puede encontrarse (en alemán) en la página web de la “sociedad de médicos para el fomento de la alimentación vegetariana”: www.fleisch-macht-krank.de. Estos millones de enfermos y muertos a causa de los productos animales son aceptados sin rechistar por la prensa como “normales”. Pero cuando en un caso aislado de una supuesta alimentación vegana (que ni siquiera era vegana), por parte de unos padres irresponsables, algo sale mal, entonces no sólo se pone el grito en el cielo, sino que se produce una auténtica oleada de indignación por parte de los ignorantes y de los defensores de los intereses de la industria cárnica.

Esta verborrea de la prensa profana y los lobbys de la “industria de los animales útiles” se contradicen completamente con los resultados de la investigación científica nutricional y las declaraciones de prestigiosos científicos nutricionistas. Así por ejemplo se pronuncian claramente la ADA (Sociedad Nutricionista Americana) y la DC (Asociación de Nutricionistas Canadienses) en un documento de posición común del año 2003 en favor de los efectos positivos para la salud de la alimentación vegetariana y vegana. En estas asociaciones se encuentran los más prestigiosos científicos nutricionistas de EEUU y Canada. Solo la ADA tiene unos 70.000 miembros. Este documento dice entre otras cosas:

“Una alimentación vegana bien planeada y otras formas de alimentación vegetariana son adecuadas para todas las fases de la vida, incluidos el embarazo, la lactancia, la primera y segunda infancia y la adolescencia. Las formas de alimentación vegetarianas ofrecen una serie de ventajas.”

Y más adelante dice:

“La posición de la Sociedad Nutricionista Americana (ADA) y la Asociación de Nutricionistas Canadienses (DC) es que una alimentación vegetariana razonablemente planeada es saludable y adecuada a las necesidades nutricionales, asímismo tiene un beneficio para la prevención y el tratamiento de determinadas enfermedades.”

“Es responsabilidad de los científicos nutricionistas apoyar y animar a los interesados a incorporarse a una alimentación vegetariana.”