Si observamos los hechos, nos quedamos de piedra ante la maldad, la ignorancia, la estupidez y el egoismo de la humanidad. Yo experimento un dolor insoportable y una compasión infinitas por los más desamparados, expuestos al crimen del ser humano sin poder defenderse: los niños hambrientos y los animales maltrados con crueldad. Diariamente oscilo entre la rabia, la tristeza y la indefensión cuando me enfrento a este crimen cotidiano. Pero no quiero ni puedo cerrar los ojos, como hace la mayoría, a los que no les interesa el sufrimiento que hay detrás de los muros de las fábricas de animales y los mataderos. Desprecio la actividad criminal que conlleva que diariamente mueran unos 40.000 niños como consecuencia del hambre y la infraalimentación por el hecho de que se prefiera dar los alimentos vegetales a animales maltratados para producir carne, leche y huevos. Con estos alimentos animales se está tragando el ciudadano próspero las enfermedades de la sociedad próspera, que conllevan asímismo, como colmo del abandono moral de la industria sanitaria, experimentos con animales, casi siempre infructuosos.
Joaquin Phoenix habló como desde el fondo de mi alma cuando al final del documental "Earthlings" dijo acerca del crimen mostrado: "El maltrato y la muerte sistemáticos de seres capaces de sentir nos indican cual es el punto más bajo de degradación que puede alcanzar la humanidad." ("The systematic torture and killing of sentient beings show us what is the lowest point of debasement mankind can reach.") Apoyándome en las palabras del premio Nobel de literatura, el judío Isaac Bashevis Singer, hace tiempo que llegué al convencimiento de viendo la forma en que el ser humano trata a los animales es una ironía hablar de la llamada "dignidad humana" y el llamado "humanismo".
La enorme resonancia de la primera edición del folleto y la increible cantidad de historias con éxito de personas que han cambiado su alimentación supone un atisbo de esperanza. Esto ha sido posible gracias a las muchas personas maravillosas que han repartido este folleto.
Hágase vegano. Es muy fácil. Sólo tiene que cambiar costumbres. Es el método más eficaz de aportar de forma pacifica el apoyo más importante al clima, al medio ambiente, a los animales, a los humanos y a la propia salud.
Dr. Ernst Walter Henrich